23/07/2006

Sociedad

RAFAEL RAMOS Corresponsal

LOS EFECTOS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL
El Mediterráneo ya está en Inglaterra
El cambio climático permite cultivar viña y olivos en el sur de Gran Bretaña

VINO 'MADE IN BRITAIN'
Blancos y espumosos de Kent y Sussex han ganado premios internacionales

ACEITE DE DEVON
Un agricultor ha plantado olivos para producir el primer aceite de oliva virgen con DO británica

MÁS CALOR
"El aumento del sol se nota cada año, hiela menos en invierno y la primavera es más larga"

VIÑAS EN KENT. El paisaje británico está experimentando cambios: junto a bosques, prados y casas de estilo victoriano empiezan a emerger campos de viñas como si se tratara de parajes mediterráneos

 

MÁS FRUTA
"La primera cosecha de albaricoques ingleses ya se ha puesto a la venta"

RYE (East Sussex). - Olivos en Devon, kiwis en Somerset, almendros en Cornualles, albaricoques en Gloucester, viñedos en Sussex y Kent...

Los efectos del cambio climático -la temperatura ha subido un grado desde el año 1900, y ahora se incrementa un promedio de dos décimas por década- son 'evidentes en las onduladas colinas del sur de Inglaterra, y han empezado a cambiar el paisaje, la agricultura y la economía de la región.
Hasta hace poco era descabellado imaginar tan siquiera que la fría y lluviosa Inglaterra pudiera producir vinos espumosos comparables a los de Champaña francesa, pero los productores de la región de Reims han empezado a comprar centenares de hectáreas de tierras de pizarra y arcilla que miran al sur, ideales para la producción de variedades de uva como chardonnay, pinot noir y pinot meunier, la fórmula tradicional de sus burbujeantes caldos.

"Hasta ahora no teníamos sol y calor suficientes para que prosperasen las variedades de uva más populares, como el pinot noir, el cabernet, el merlot y el syrah en tintos, y el chardonnay en blancos, por lo que los vinos ingleses han tendido a ser más ácidos que otros mejor considerados como los de Borgoña, Burdeos, Rioja y la Toscana", dice Michael Roberts, de los viñedos Ridgeview. "Pero el aumento de la cantidad de sol y las temperaturas se nota cadaaño, hiela menos en los inviernos, las primaveras

 

son más largas y los veranos más calurosos.

A este paso, pronto nos encontraremos con el problema contrario, que las uvas maduren demasiado y resulten excesivamente dulces...", añade.
El perceptible cambio climático permite que en todo el sur de Inglaterra -e incluso en zonas frías de las Midlands-hayan prosperado más de 400 viñedos, la mayoría familiares, que venden dos millones de botellas al año (Chapel Down, cerca de Rye, posee relativamente pocas viñas pero compra la uva a agricultores de la región con contratos a veinte años vista).

Es una cantidad irrisoria comparada con las ventas anuales francesas de más de seis millardos de botellas, o las cien toneladas de uva diarios que produce una marca importante de Australia, pero es el primer paso de una industria en auge que sólo puede ir hacia arriba, y de la que Winston Churchill - patriota y bebedor consumado de buen champán y otros a1coholes - estaría sin duda orgulloso.
La casa Moet Chandon, que produce el aclamado Dom Perignon contempla la posibilidad de expander sus dominios al sur de Inglaterra en vista de la extraordinaria similitud geológica de sus tierras con las de Eparnay, y de que la proximidad al mar reduce el riesgo de heladas invernales. Otras

 

empresas no tan conocidas ya han adquirido viñedos en Berkshire....

Los científicos estiman que los cultivos suben hasta 400 kilómetros por cada grado que aumentan las temperaturas, lo cual ayuda a explicar el cultivo en Devon de los primeros olivos ingleses -trasplantados de la Toscana-, con el propósito de producir un aceite virgen de oliva con denominación de origen inglesa para dentro de unos siete u ocho años.
Y no se trata tan sólo de los olivos a orillas del río Otter o los almendros en las regiones del oeste de Inglaterra.

En los grandes almacenes Fortnum and Mason, de Piccadilly, en el corazón de Londres, se vende té autóctono inglés de Cornualles que cuesta una pequeña fortuna (45 euros la cajita), pero compite con las tradicionales importaciones de China e India (hasta ahora, todos los intentos de cultivar la planta en estas latitudes habían fracasado por culpa de las heladas en. invierno y la falta de suficiente sol en verano).
Y más. La primera cosecha de albaricoques ingleses acaba de ponerse a la venta en los grandes supermercados del país; los nogales empiezan a ser parte del paisaje de Sussex y Kent (con una producción de
hasta dos toneladas), y los agricultores más arriesgados incluso se atreven con los kiwis y membrillos. Inglaterra, menos lluviosa y más calentita, ya no es lo que era ... Otra de las consecuencias del preocupante cambio climático.